Más de 3 mil mdp en hospitales: la apuesta de Américo Villarreal por acercar la salud a las familias
La atención médica en el sur de Tamaulipas avanza con la incorporación de nueva infraestructura hospitalaria que permitirá ampliar la capacidad de atención, servicios especializados y espacios médicos para la población.
Los nuevos hospitales generales del ISSSTE en Tampico y de Ciudad Madero representan una inversión conjunta de 3 mil 59.9 millones de pesos, con proyectos que incorporan nuevas camas, consultorios, quirófanos y equipamiento especializado.
En Tampico, el nuevo Hospital General del ISSSTE contempla una inversión de 2 mil 318 millones de pesos y contará con 150 camas, de las cuales 140 serán para adultos y 10 pediátricas. La unidad también dispondrá de más de 20 especialidades médicas y servicios como farmacia, laboratorio y rehabilitación.
Su alcance será regional, al brindar atención no solamente a derechohabientes de Tamaulipas, sino también a población del norte de Veracruz y parte de la Huasteca Potosina.
Por su parte, el nuevo Hospital General de Ciudad Madero representa una inversión de 741.9 millones de pesos y está proyectado para beneficiar a aproximadamente 500 mil habitantes, principalmente población sin seguridad social.
La unidad contará con 90 camas y 22 consultorios, además de cinco quirófanos, dos salas de expulsión, tomografía, ultrasonido, endoscopía y una Unidad de Cuidados Intensivos Neonatales.
Uno de los componentes de mayor especialización será el área de oncología, que contempla un acelerador lineal para brindar tratamientos especializados.
Ambos proyectos amplían la capacidad instalada de una de las principales zonas metropolitanas de Tamaulipas y permiten acercar servicios médicos que anteriormente podían requerir traslados hacia otras ciudades.
El fortalecimiento de esta infraestructura forma parte de la estrategia de salud que se impulsa en coordinación con el Gobierno de México y bajo la administración del gobernador Américo Villarreal Anaya, con el objetivo de ampliar la cobertura y mejorar las condiciones de atención para las familias tamaulipecas.
Más allá de la inversión económica, los nuevos hospitales representan una mayor disponibilidad de camas, consultas, procedimientos y servicios especializados, convirtiendo la infraestructura pública en una herramienta para atender de manera más cercana las necesidades de la población.
