Recursos directos y caminos fortalecen la autonomía de comunidades indígenas y afromexicanas
La inclusión social planteada en el Segundo Informe de Gobierno también contempla una mayor participación de los pueblos indígenas y afromexicanos en las decisiones relacionadas con su propio desarrollo.
El Gobierno federal reporta la aplicación de 22 Planes de Justicia y Desarrollo Regional, dirigidos a 35 pueblos indígenas y afromexicanos, con acciones en infraestructura, educación, salud, territorio, cultura y actividades productivas.
A través del FAISPIAM, cerca de 20 mil comunidades reciben y administran directamente recursos para determinar las obras que consideran prioritarias. El modelo busca fortalecer la organización comunitaria y la capacidad de decisión desde el territorio.
A esta estrategia se suma la construcción de 376 caminos artesanales, que en conjunto representan 823 kilómetros y una inversión de 5.5 mil millones de pesos.
Las obras buscan mejorar la conexión de comunidades con escuelas, hospitales, mercados y servicios públicos, además de facilitar el traslado de productos y generar empleos locales.
El planteamiento del Segundo Informe vincula infraestructura e inclusión con una mayor capacidad de las comunidades para definir sus propias prioridades y participar directamente en su desarrollo.
