Anilú Ingram y la memoria política de los veracruzanos


Política

La memoria política de los veracruzanos no se olvida fácilmente, y Anilú Ingram está en el centro de la controversia. Su paso por el PRI, un partido marcado por décadas de señalamientos de corrupción y prácticas cuestionables, dejó una huella difícil de borrar. Ahora, con un chaleco guinda, intenta reinventarse bajo el estandarte de Morena, pero este cambio arrepentido ha despertado más dudas que esperanzas.

Por años, Ingram fue una de las figuras visibles de un sistema político que muchos en Veracruz consideran responsable de los grandes rezagos que afectan a la ciudad y al estado. Su salto a Morena plantea una pregunta inevitable: ¿es este un cambio genuino o una simple estrategia de supervivencia política para mantener el poder?

En un momento crucial para el puerto, donde las necesidades de la ciudadanía no pueden seguir siendo relegadas, su historial genera escepticismo. Las voces críticas señalan que no basta con cambiar de partido para demostrar compromiso con los principios de transformación; se necesita coherencia, transparencia y un historial limpio que respalde sus aspiraciones.

Veracruz no puede permitirse líderes que hablen de cambio mientras su pasado cuenta otra historia. La ciudad necesita gobernantes que inspiren confianza, con una trayectoria clara y acciones que realmente reflejen un compromiso con el bienestar de la comunidad. Para muchos, el tiempo de las máscaras políticas ya terminó, y Anilú Ingram deberá enfrentar las dudas que su nuevo chaleco no logra ocultar.


Artículo Anterior Artículo Siguiente